Wednesday, December 02, 2015

LAS LEPRAS DEL HUMANISMO - POEMARIO (PROSA)


01

El humanismo es la doctrina sagrada que gira alrededor del hombre caído, luchando salvajemente por extirpar de los corazones al Espíritu de Dios y su santo evangelio hasta hacer moralmente de los seres humanos las bestias más infames que hayan existido y más. Todo es involuntariamente, por supuesto.
El locuaz y refulgente humanismo o laicismo posee una cara hipnótica bonita, una soberbia caparazón y monjes dispuestos a depreciar los pies en la calle predicando la mala nueva de la decadencia sutil, cercenando con amabilidad todo rayo de luz divina sin importarles lo que hayan de hacer, decir o mentir. Todo es involuntariamente, por supuesto.

02

La subjetividad no traspasa la gran muralla y aparca al desdichado solidificado ahí mismo, más despeinado y afanado y desmembrado. La ética subjetiva denosta al cacumen. El relativismo implora postrado al hombre por algo más, por mucho más, tensándolo, tironeándole la chaqueta con ciclones bragados. El vividor se cambia de peluca, involuciona. El inamovible valor moral es independiente del ser. La verdad se intuye, se traga y se propala, o al revés, o en otro orden. El escepticismo es la conclusión de la desilusión circular, de la nesciencia, de la venda claveteada. La finitud es tan juiciosa y salerosa como limitada. La grandeza de la parábola del trigo y la cizaña es irredargüible, indestronable, acorralante. De la Escritura nacen los derechos del hombre. Algo distinto a esto nos amarra, al poco andar.

03

I

Le ofrecen ahora a los ciudadanos verdes un proyecto político con una integridad mudable y brumosa, carente de una moralidad congruente, que encumbra a la irreligiosidad y al envilecimiento como ídolos ineluctables y agazapados. En demasiados decenios más desenmascararán esta nueva aberración agnóstica. El Decálogo, la conversión a Dios y la castidad, son excluidas con las artimañas de la ingeniería partidista, ya que estropean el fanatismo religioso del laicismo.

II

El secularismo o halitosis es un totalitarismo que sólo caerá con millones de cadáveres apilados en la catedral del libertinaje y en la puerta del policlínico, con crucifijos al revés en los pechos, en los sesos, en los veladores. Es que cuando sospechen que todo fenece, comenzarán a matar, con los nervios demolidos.

III

La democracia canoniza el desenfreno global, el individualismo y el marketing de ambos. El esplendor le pertenece a los mafiosos blanqueados, el origen de la abundancia es el cohecho. La permisividad entretiene al peatón por mientras. Reside en sus ghettos y reservas tramando esperanzas. Cada país son dos países: aristócratas y plebeyos, que no logran comunicarse entre sí porque no florecerá la tecnología apropiada: un océano de tsunamis los divide, intencionalmente.

04

Hay criaturas que indagan sobre cualquier quilombo, elucubración o ritual, porque ansían paralela y descaradamente serenidad de espíritu y pecar, prosperar y pecar, ser amados y pecar, cuales caraduras. El Nazareno los increpa y los obliga a desligarse del barrizal resueltamente, mas esto no les agradaría. He aquí el embrión de tantas sectas, coronelías, eritemas, fatalidades protuberantes, aberraciones, avillanamientos, crímenes al por mayor y cabildeos. Esta es la materia prima del humanismo, la primigenia y última religión universal. La demencia religiosa del humanismo puro abrió los vastos senderos que satisfacen plenamente la decadencia, las desviaciones y las conjeturas doradas.

05

I

El entendimiento que es mordaz en las tardes de sosiego, me replica que sí hay impunidades, mas al otro lado del minuto final no, nunca. El pícaro se libra de sanciones. En la otra cuneta seremos un tomo abierto con una letra voluminosa y sin faltas de ortografía. La desazón no libera. Una estridente y resonante modulación advierte: ¡habrá castigo, la indemnidad no es sempiterna! La sordera es extensa y afamada y las rechiflas son usadas como sebillo. Toda fechoría pasará por la caja registradora. O redención o condena, sin terceras vías.

II

Conocí el éxito y la sensualidad desaforada, avancé hacia adelante sin miramientos, dormí debajo de una palmera caribeña, me paseé en mi relumbrante camioneta del año, el prójimo en mí siempre fue un duende, no me senté llorando debajo de la cruz, no desestimé casi ninguna trampa, era la envidia de muchos pobretones, me reí sanamente de la palabra pecado y perdí mi alma por irreverente. El camello no pasará por el ojo de una puerta y la abundancia de bienes suele ser traicionera.

06

I

Yo creo
que creer en nada
es la creencia
que hay que creer.
Creyendo así,
se creerá en lo correcto, en lo santo.
No creas en las creencias,
cree ciegamente en la incredulidad.

II

Dios no ha muerto, lo abandonaron en pos de dioses mediáticos y acomodaticios que aprueban los encaprichamientos y apetencias hasta el final de la pesadumbre, de la zanja. Presurosos, a Dios le damos la espalda deslizándonos en el boscaje de las oscilaciones y hieles que esperan al procaz, al teófobo, al parrandista meditabundo.

III

Deseo que mi ateísmo sea cierto, una verdad revelada a la razón, un muro indestructible, una luminiscencia. Le tengo fe a mi ateísmo inmaculado, a la dulce sotana del escepticismo. De la razón fluyen los candelabros, los digestos y el rumbo ancho engalanado.

07

El tulipán, en una charla carburada con el sol, la lluvia y el oxígeno, no altera su concomitancia con el devenir venturoso. La flora disfruta de su ciclo, el ser humano no. El ganso se casa, emigra, educa a sus hijos y maneja con esplendor la técnica de ser dichoso, el ser humano no. La angustiante necesidad de trascender es indomable. Cada alma es una vasta cuenca de soledad. Son sobrenaturales el sentido y el destino humanos.

08

La voluntad es el proscenio del libre albedrío y la axiología de cada uno el centón tejido. El vicioso se baja solo del escenario para que el licor elija por él hasta el modo de andar. La voluntad es la puerta del alma, el alma es la puerta de salida del hombre.

09

I

Quedamos inmóviles como palitroques con sesera y los medios de incomunicación la idolatran. Con la capacidad de reacción eficazmente neutralizada nunca zarandeamos a esta obra de arte de Lucifer. Promotora oficial del holocausto de los vientres, canonizadora del adulterio y del desenfreno resolutorio, publicista de las desviaciones sexuales y cónyuge abnegada de la pravedad prolífica. Mueve una pierna y corren babas, mueve la otra y la mayoría pide un deseo. Soberana de la comercialización sin remordimientos. Teóloga del dios falo, de la erotomanía. Algunas sensaciones son insensibles al amor. A mejor trasero, mejores ventas y comisiones. El pueblo, atrapado, ya ni rasguña la libertad innegable. Titiritera de la cultura, de los apetitos del cuero. Anestesió a los intelectuales mediante el deseo. Congela la sabiduría en medio de la calentura, abrasa la concupiscencia con propano, enfría el espíritu, se ríe desbocada de la continencia, vigoriza la perfidia y sofoca el amor fidedigno. Es la zarina de un mundo manufacturado a su medida y su razón de ser es la hambruna por la carnalidad. Las iglesias tradicionales han sido acalladas y esta civilización es su apegado peón. Prostituye el alma de los niños con pizcas incesantes. Fabrica mujerzuelas, puteros y trotaconventos por cuarteles. Alcaldes le entregaron el demiurgo de la ciudad. La sensualidad industrializó la soledad, el cachimbeo, la dimisión, la intemperancia, las lacerias, el estriptis, las pensiones alimenticias, los perfiles del coito.

II

Un día sin copular es un día ceniciento, infructífero. Una semana sin fornicar es un vilipendio, un oprobio. Me luciré en cada presentación, mi reputación siempre es probada. Cada hembra es un juez, cada trasero potable un fin en sí mismo. Antes de envejecer eyacularé algunas toneladas sin discriminar color de piel, credo o condición económica, manteniendo al tope la bandera del amorío.

10

Ni con aceite de oliva asimilas el nuevo pacto y los misiles de la ternura divina no te bastan. La cicuta negrera te ha dejado en jaque y los sudorosos violines ruegan por una pausa. Si te escondes en el bosque de la mentira mayoritaria no descubrirán tu desnudez y carraspera. Eres, el antónimo de la dedicación sincera y en los recovecos de tu alma no quedan ni meajas. Las calderas de la Paloma no te persuaden y con el colapso se te acabó esa ostentosa calma, que se hastió de morar en la cuerda floja. Cada porrazo bien mamado es una nueva esperanza. Sin fuegos artificiales, te ofrecieron gratuitamente y en bandeja de plata la perla de gran precio. Tu atolondrado y atrofiado espíritu sólo degusta zozobras y camanchacas intoxicadas. Ese hielo avasallante se apoderó de la capitanía de tu corazón, deshojado por una conducta mulata.

11

I

Los principios escriturarios marchando van al horno sátiro y nosotros vamos lánguidos detrás entonando la misma copla polvificadora y al mismo tic tac caliginoso. La reyerta no es por remover otra vez el muro difumado que divide con belicoso acero el bien del mal, sino que no existan más el bien y el mal, y que el muro quede al ras de un suelo mezclado, con esa batidora que todo lo transforma en burundanga.

II

Crecí sin valores inamovibles, sin pegollos, sin tierra firme, y con una escatología secular y embaucadora, en los ítems relevantes. Soy un licenciado del escepticismo. Veo cien perlesías y nada distingo. Desde el fondo de mi ser anhelo que nadie me siga en esta paparrucha. La cavilación sempiterna no perecerá y el relativismo es el único laurel de la razón. Jamás se desatan de la incertidumbre, del salmorejo que los cría, que los entumece. El secularismo te desvincula de la oscuridad medieval y te engoma a los excrementos de estas centurias.

12

La filosofía está extenuada, exprimida, y ya no embriaga ni a los bebedores o curiosos, tampoco a los borrachines y aventureros. Su estrella fugaz ya casi no se ve, y la encontraron despojada, como siempre, y esta vez, sin encanto alguno, sin lápiz labial y sin esas alucinaciones seductoras de antaño. Es un terreno baldío lustrado mil veces por mentes brillantes incapaces de aniquilar la enquistada infelicidad, desconociendo también ante quien deberían rendirse, y así fenecer en paz. Embobó a generaciones completas con sus fantasías, con sus kamasutras ideológicos, terminando de indigente en el café concert de la universidad, en el anaquel. En esta hora se prepara inconcientemente, trabajando de día y de noche como bestia del campo, y ser de esta manera una devota y lacaya de la religión terminal de la historia: el humanismo, ecuménico y global, trayéndonos otra vez serranías de salvajismos, egoísmos, penurias y satiriasis. Fuera de los cuatro baluartes del cerebro, no hay recodos o meandros en los cuales intrusear y paladear asiduamente el evangelio…y testificar. No sería glorioso hallar la verdad en la invisibilidad. La filosofía sustentará el suicidio del alma otra vez, mas esta vez, será por última vez. El humanismo es la gran serpiente que ofrece el prominente ardid de subordinarse al deseo.

13

El tiempo no existía, existe y no existirá. Dios no envejece y desestima los cronómetros. Esta finita dimensión se creó como parte de la agenda del Espíritu con el género humano como meollo. El espacio, temporal, unitario y demarcado, fue diseñado como el anfiteatro de la Historia. A Dios no lo atrapan las pulgadas cósmicas. El universo y la humanidad poseen fecha de orto y de óbito. El tiempo y el espacio son un dilema de la finitud.

14

I

Evitando a cualquier costo notificarme personalmente, me asesinaron con un plan manoseado y catado. Yo quería ser uno de esos gobernantes pringados que defienden los valores sagrados de la familia, protegiendo a los niños en ciernes de la nación con campañas alegóricas y alusiones desenconadoras. En el basurero municipal quemaron los restos de mis restos, sin percatarse y en total quietud. De la mugre soy el protagonista de turno. El mal olor no maltrata la conciencia anfibológica de los acérrimos apologistas de los derechos humanos. Al feto que pillan atravesado no ve el astro rey. Aquel que está por nacer, tiene el deber ético de morir, por su bien, por el bien común, por el mal común. Aquí los derechos son una befa, un esnobismo, un dicterio. El problema ni siquiera lo tapan con una pala, por eso algunos vendedores de tumbas refunfuñan. Una orden de investigarlo todo por parte del juez sería un oprobio a los degolladores de cigüeñas. Fui torturado y desaparecido sin oraciones al Señor. No hubo organizaciones progresistas en los basurales del callejón que preguntaran por mí en voz baja. Un sermón efusivo en mi entierro insubsistente quedaría clasificado inmediatamente como humor tostado. Mis lujuriosos padres son inocentes, víctimas del sistema y precisan de asistencia sicológica y un espaldarazo, yo no. Los preservativos serían los apóstoles llamados a terminar con este genocidio intercontinental, que de seguir así, canonizará a los comunistas, fascistas y a los camorristi. No fue posible donar mis órganos o comprar una lápida, por carecer del procedente certificado de defunción. Con mi cuello se cancelaron las canallescas eyaculaciones. Sí, soy un dato estadístico más de la lista fóbica. El próspero verdugo, un fino crítico del conservadurismo posee un cadalso propio y una casa de color rojo cándido, fruto del tremendo esfuerzo liberal y sanguinario. El magistrado apunta cada gota blanca aplastada. La adopción, un hogar de menores o una madre arrepentida, son posibilidades engorrosas en los adictos a la degollina, que palmean la perversidad de la vía rápida. Morí desconociendo la leche materna, el libre albedrío y la declaración internacional de los derechos del niño. Por mi edad no hui, no grité ni me querellé. Con una militancia política me contratan un abogado arrebatado. Más y más crecía dentro de mi mortífera progenitora, más se y me recriminaban los que se amaron tanto. Un vientre fue mi patíbulo avinagrado y sin rodeos. En el club de los difuntitos anónimos somos billones y conformamos mayoría en el edén y en el orbe. Acá abajo siempre perdemos feo, con o sin democracia. El que no llora no mama. No lloré ni solicité un último deseo, o uno primero, o ese postre que tan gentilmente se les ofrece a los condenados. Sentenciado a no mostrar mis dispares talentos, ya era un malestar íntegro en mi hogar de abrojos. Con el actual lío de la abolición de la pena de muerte, un indulto presidencial me salva el pellejo. Mi única defensa fueron unos corcoveos bizarros instintivos, mas el verdugo poseía artillería pesada y entrenamiento. En una brega desigual, resistí mi masacre con heroísmo. Por eso los colegas acá me recibieron con vítores y una condecoración, por mi valor en combate. El Nazareno distribuye las hamacas y el esplendor. Allá abajo, los ríos, los gays, las ballenas y el comercio, son más amados que el eximio clarinetista que no fui. El nacer, no es un derecho irrenunciable en los niños y el vientre materno no es un campo de exterminio.

II

¿Quién detiene ese terrorismo intrauterino, a veces de Estado, esa cascada de sangre candorosa, estigmatizada, minusvalorada y descomulgada? El fofo congreso y los organismos de inteligencia no neutralizan los atentados dentro de ese hacendoso teatro de operaciones llamado vientre de mujer. Los abortistas místicos se irritan fácilmente cuando se les grita genocidas o bestias, o cuando un feto no deseado por sus progenitores logra llegar vivo a la orilla, exhausto. Cualquiera es un ser humano no deseado. Millones lo han sido y con el mismo odio feroz ¿Quién siente amor por ese feto camino a la horca? ¿y si tal vez es un eventual Kasparov que nos viene a deleitar? Este aniquilamiento inagotable solucionaría las secuelas de la idolatría a la incontinencia. Hoy Caín no va preso, legisla.


III

¿Quién zanja si el sesudo bebé adentro de una mujer va a ser ultimado o no? ¿si el anciano parapléjico es ejecutado o no? ¿si la uci es un garrote o no? Los condescendientes consienten un relajo tras otro, un desenfreno tras otro, un delito tras otro, una salida de madre tras otra.

IV

Era un bosquejo participativo, abierto a la comunidad, mas no lo dejaron salir, no me permitieron salir. Estaba tirando líneas algo agotado ya y aparecen de la nada dos gendarmes bien vestidos que me depositaron en una mazmorra de la cual nunca más volví.

V

Nacer o no nacer, ese no es mi dilema, porque dependo de terceros. Que la fuerza me acompañe. Desde acá no los persuadiré porque no escuchan a nadie y publicidad fundamentalista los alienta a que me ejecuten de inmediato, preservando así los sagrados derechos de la mujer.

15

Ya no pienso como un izquierdista ortodoxo. En mi cabeza ya no hay piojos con lanzas y un comité central trabucaire, ese odio académico. He progresado económicamente domando al destino siempre arbitrario, discriminatorio y chamicado. Ya no soy el mismo tarado de antes, ese cabeza de fierro que al primer conflicto grave quería una paralización de actividades, derrocar al gobierno o envenenarse con la obra de algún artista socialista adinerado o demagogo. Luché y me rasqué con mis propias uñas y de vez en cuando con las de un tercero. Hoy me quejo menos y tan despacito que mi esposa con su nuevo collar no me escucha, por el buen precio de nuestras acciones bursátiles. Ya no leo la literatura de los amargados, la dedicada a los amargados y perros rabiosos. Me concentro en el periodismo financiero. Soy un caballero cruzado del capitalismo templando la nariz y trotando a tiempo detrás de esa deliciosa guita que me enloquece. Nunca abdicaré a mi épica sensibilidad social. Y si estoy pagando salarios de hambre es porque la contabilidad de costos me lo demanda, y no estoy disponible para experimentos socialistas con mi patrimonio, porque el lucro me ha sido una anunciación, una transmutación. Fracasó palmariamente mi ideología política y económica. Y si bien promuevo una moral sin moral alguna, al menos me mantengo activo y joven, desenvolviéndome como un catequista exaltado de los dogmas libertinos.

16

I

La desviación sexual es una degradación, lo siento, de la Revelación no te reirás. Los paganos están medio convencidos, con la doctrina de Cristo combatirás. Argumentos raros te quieren justificar, las infamias e infundios no servirán. El homosexualismo es un demonio específico, el Espíritu Santo te hará un hombre normal ¿Practican los animales femeninos el lesbianismo en un contexto normal, con conciencia? Es obvio que la descomposición no te deja ver. Te aferras a cualquier herejía, con ira, que avale tu vergonzoso proceder.

II

Para un gay de veintidós años enamorarse de uno de dieciséis no es estupro, es amor, un matrimonio, con el diputado progresista llevando el velo de la bigotuda novia ¿Qué sería del desenfreno sexual sin esta magnánima presencia?

III

Dios le dio el cuerpo contraindicado, mas el posee la trayectoria acertada. Toda la culpa es del más allá, de la biología. Dentro de él no hay conflictos o fallas, Dios le dio un cuerpo perfecto y fértil. Supone él que sería un milagro voltear la identidad. Él se aferró con todo a la torcedura extrema, en su trasfondo se anida el don de la masculinidad.

IV

¿Por qué su padre lo asustaba o no estaba? ¿por qué su casa era disfuncional? Nadie ni nada le enseñó a ser un macho. Se desarrolló sin maquetas, sin un espejo firme. Su madre lo guió en todo, lamentablemente ¿Por qué su progenitora lo sobreprotegía tanto? ¿por qué él se ponía de parte de ella? ¿por qué nadie ensalzó su masculinidad? ¿por qué su opinión del matrimonio es mordaz? ¿qué temor le impide derretirse por una mujer?

V

Casi todas las lesbianas son quejosas, fracasadas en el amor, destruidas sicológicamente por alguien o vejadas por una pervertida. Es demasiada la ira acumulada encubierta, la arrogancia interna que las gobierna, que ya no pretenden ser como esa hembra que reside y grita adentro de cada una, y que ocultaron bajo la tierra a balazos. No, la lesbiana se ve fea, horrísona, afanosa.

VI

El pecado es el genético no la homosexualidad. La pederastia y los disímiles abusos, el padre ausente que golpea duro, las humillaciones del padre presente, los desprecios y repudios, las heridas emocionales, la rabia que trota por dentro, la aflicción infinita y los pésimos ejemplos del entorno y la pantalla, fabrican homosexuales y aberraciones. El sodomita lo es porque algo salió mal. La naturaleza humana caída es la putrefacción.

VII

El varón cuida cada vez más su cuerpo, lo cuida tanto, que ya es motivo de susto. Van a superar a las damas vanidosas en el pulido de la apariencia personal. El travesti pierde terreno, los cosmetólogos se acalambran y el rimel sería del macho alfa.

VIII

Los talibanes duros aprobaron el matrimonio homosexual como quien le devuelve la santa vida a un bebé abortado. La boda entre un hombre y una mujer es retardataria. La poligamia bisexual canta himnos de victoria. El divorcio entre lesbianas es exprés.

17

Gracias al mono eres un maese intuitivo y perspicaz,
un ser espiritual, un genetista preguntón, un paisista.

Gracias al mono eres un narrador afectivo y disímbolo,
un camarógrafo vivaz y subyugador, un cosmonauta.

Gracias al mono eres irónico y solerte, un tarjetahabiente,
un emprendedor carismático, un humorista aguzado.

18

I

Stalin no era cruel, estaba muy enfermo, habría sido injusto enviarlo a prisión. Requería de un siquiatra que lo curara, sólo eso. Es que la ruindad y el ensañamiento no existen, son una patología, una grave dolencia. El Buen Samaritano no era un hombre bondadoso poseído por ese amor cristiano al prójimo. Era un loco, un fanático de la piedad. Requería de un siquiatra que lo curara, sólo eso, porque la bondad no existe, es un trasgo. Uno optó por el culmen de las tinieblas y el samaritano por la generosidad. El libre albedrío no enloquece, sí las consecuencias de una decisión torcida.

II

Hitler creó a su nuevo hombre. Stalin creó a su nuevo hombre. Mataron a decenas de millones y sufrieron por no poder matar a más. Ambas ideologías presumían de bases científicas, ambas eran hijas de la Razón, de la crueldad suprema, ambas sobrepasaron a la diabólica Inquisición. El nuevo orden mundial superará todo lo anterior y un cruel amo gobernará el planeta con ferocidad. El arca tiene su puerta abierta por unas horas más.

19

Este es un país laico, tolerante y diverso, por eso se aprobó el matrimonio entre lesbianas. Que cada persona escoja su forma de vivir, sin amarres retrógrados o principios morales impuestos. Los invertidos adoptan bebés y jóvenes. La disipación aumentará en progresión geométrica. Esta moderna nación es mentalmente abierta, por eso se aprobó la ley que autoriza la poligamia, porque mormones y musulmanes gritaban como refrán: si los homosexuales se pueden casar entre ellos, yo también me casaré con mis tres mujeres embarazadas, que me aman tanto y yo a ellas. El razonamiento del mahometano devoto es el correcto. Que cada adulto escoja como vivir y envejecer, sin fastidiar a los vecinos, claro está. Y ya como en esta heterogénea y dúctil república el lesbianismo y la poligamia son normales y reconocidos, el coherente congreso se vio obligado a legalizar sin demora la poligamia homosexual, bisexual y el concubinato oriental, con las respectivas y enredosas leyes de divorcio y de adopción. Si un hombre se casa en un día con dos hombres y tres mujeres no hay líos, siempre que no se fastidie a los contiguos. Esta es la belleza de la amplitud de criterio. Previo discurso transpirado sobre la diversidad total, la flexible cámara de diputados se complica con la petición de un ecologista raro que quiere casarse con su perra vestida de blanco, a la que ama tanto, y sanear sus vergonzosos coitos clandestinos zoofílicos. Otros pretenden casarse con familiares cercanos o directos, en nombre de la libertad individual, que tanto entusiasma a sus prosélitos. A estas alturas la perversión es tan corriente y legal, que los violadores y pedófilos creen que residen en un huerto del edén y solemnizan con alborozo. Algunos sodomitas son mangoneros en el santo clero. Después de la servidumbre sexual o esclavitud encubierta la venta de seres humanos está a la vuelta de la esquina. El que libremente ambicione ser un galeote que lo haga, en nombre de la sacrosanta tolerancia y diversidad. El rebenque volverá a usar el anillo del zar y los dioses progresistas fenecerán todos juntos.

20

I

Si usted es un asesino condenado, no lo ejecutaremos. Abolimos la pena máxima, por razones humanitarias. Si alguien se va a suicidar por alguna depresión aguda pasajera, despreocúpese, el flexible Estado le apoyará con su enquiridión. Al completar el formulario de suicida indicará las flores que adornarán su funeral. El Gobierno es un sepulturero realizado. Después de la masacre en línea del aborto, el Estado se siente presto y maduro para cualquier genocidio infinito, sin segregar, en el momento que sea más oportuno.

II

La víctima y el victimario son seres humanos. Ambos son iguales ante el Estado. Ninguno es superior al otro. No abandonemos al violador a su suerte. Acompañémosle en sus futuras e inservibles visitas al facultativo, en sus salidas dominicales.

21

I

Remolinos sin una pizca del despeinado viento. Emergencias incorpóreas e imponderables latentes seguidas de tempestades en pleno mutismo. El pasado no transa y cobra multas con bronca. Un desfile de embrollos sombríos y penetrantes me rinde honores con una pedante marcialidad. Los chubascos insurrectos son mi actual quietud. Dolores que echan raíces no demandan otra choza, el edicto del destierro los espera en vano. Las cabalgatas de la desventura no me sueltan y los remedios, inermes todos, registran las fechas de los vencimientos, duelos, camamas y sarnazos. Los impalpables inodoros me sofocan y me instan a buscar la verdad más allá. Inquirir por estos lados es más y más soledad, escarchas, fatalidades, tozoladas y antinomias. La verdad se domicilia muchísimo más allá del más fantástico telescopio, tesina o fantasmagoría. Estoy preparado químicamente por el precipicio y no hay lazo que sujete mis pasiones. Semblante con desenlace de ópera. Treguas agotadas. La invisible vorágine me desfigura por célula y sólo la triturará la invisible y perceptible verdad. La verdad es luz, liberación, revelación y amor. El coronado con espinas no miente. Cuando así lo quiere, mi esencia intuye nítidamente la salvación del alma que retumba desde Jerusalén. La topografía de mis transgresiones agrede sobre la marcha cualquier insinuación o palmadita de la nueva alianza sobre mi alma enlutada.

II

La verdad es agua. El que bebe del pozo predestinado quedará desprovisto de toda gota de sed ¿Por qué eres un gran bebedor disímil y pluridisciplinario y un gran sediento a la misma vez, siempre? La cascada está a una mueca de ti.

22

El testimonio de un santo ya no es autoridad,
el profesor ya no es autoridad,
el juez ya no es autoridad,
el rector ya no es autoridad,
el párroco ya no es autoridad,
el policía ya no es autoridad,
los padres ya no son autoridad,
la sabiduría ya no es autoridad,
el Redentor ya no es autoridad.

El consumo de vicios está a la mano,
el consumo de pornografía está a la mano,
el consumo de violencia está a la mano,
el consumo de carroña está a la mano,
el consumo de culebrones está a la mano,
el consumo de discursos está a la mano,
el consumo de chismorrerías está a la mano,
el consumo de videos está a la mano.

Hoy un ideal es aprobar el aborto infinito,
hoy un ideal es la poligamia lésbica en el altar,
hoy un ideal es que Dios no aparezca ni en la Biblia,
hoy un ideal es que el científico sea beatificado,
hoy un ideal es que el nihilismo sea una divinidad,
hoy un ideal es que el hombre se subyugue al deseo,
hoy un ideal es que el pecado sea una falacia,
hoy un ideal es que el incestuoso no sea discriminado.

23

El insiste en que es receptivo, con una mentalidad abierta a la luz. Su altivez esculpida con fijeza no le da la venia a la abdicación de sus flaquezas. Hasta ahí nomás llega su pasmosa y sincerísima pesquisa por la felicidad. La gracia del Espíritu Santo abriría su corazón de polo a polo, sin exclusiones o logogrifos. No doblará sus rodillas delante del Padre por hurgar. Se blinda detrás del cotorreo puntiagudo, de la lascivia, de los adobos, de los estofos y de los rimbombantes pronunciamientos del ego.

24

El mundo es mío y de nadie más. Si alguien codicia jugar a ser exitoso me obedecerá y me alabará con tesón. A los idealistas me los como aliñados. El mundo es mío y no lo presto ni con fiebre y no lo observarán ni por la ranura. Desde que los acaparadores inventamos la globalización nadie anda suelto, ni la imaginación. Al que no se sube a este ómnibus lo atropellamos de cara y mirándolo. El anticristo descorcha botillerías y el mundo detentará una paz temporal indelicada. La debacle es el colofón de esta intimidación antitea sin contrapesos, sin ecuanimidad, con un fin. Después de la impresionante última crisis internacional, el populacho recibirá con beneplácito el profetizado gobierno mundial, en donde los países soberanos no tendrán derecho ni a voz.

25

I

La declaración universal de los derechos humanos
como el Nuevo Testamento,
el libertinaje como el Mesías,
la sensualidad como el monte Sinaí,
los agnósticos como profetas,
el conservadurismo como Satán,
el pecado como el teatro del ridículo,
las bajas pasiones como basílicas,
la anomalía como credo,
la cantata de los derechos humanos como canto gregoriano,
el escepticismo devoto como la nueva fe,
la normalidad sexual como cautiverio,
la censura como felonía,
los apetitos de la carne como Revelación,
el Ministerio de Educación como arzobispado,
la laxitud como Juan el Bautista,
la pureza como uno de los jinetes del Apocalipsis,
la glorificación del homosexualismo como la transfiguración,
los estantes de filosofía como Moisés,
el desfile gay como una romería,
la fe en Cristo como un desvarío,
la mundanalidad como vicario
y el humanismo, siempre regresivo y retardatario,
como la religión única y verdadera y postrera. Amén.
No van tras la declaración de los deberes humanos.

II

Todos confesarán los Derechos Humanos de pie, compungidos, iluminados por el ser. Todos se convertirán al secularismo, no importa cuanto tiempo tome o lo espesa que sea la travesía en la imposición de estas tablas de la ley. El que no venere circunspecto esta luz no comerá ni pan. El humanista carga su alma, glorifica su espíritu dormido. La pantalla depravará todo lo corrompible y más, y vitoreamos desde el abismo engalanado, con el laicismo en sí como el Gólgota inamovible e infalible.

26

I

Criatura de Dios, frágil, débil;
de naturaleza estropeada.

Es el centro de la nada, de nadie;
es el timón de nada, de nadie.

Solitario, vacío e irredento:
autodestituido del reino de los cielos.

Espíritu, alma y cuerpo,
necesitan una elegante reparación.

El secularismo es la fullería y el envanecimiento
bien manufacturado su ontología cumbre.

Dios detesta el pecado
y ama intensamente a los bípedos.

Volverse al Creador es el mandamiento.
El Nazareno es el riel, el tren y la meta.

Fuimos paridos para adorar a Jesucristo.
Lo trascendente es la redención del alma humana.

II

La alergia
al evangelio puro y sencillo de Jesús
abre las escotillas
por las cuales ingresan marchando con desplante
el infortunio, el afligimiento
y los quejidos despedazadores.

III

El éxito, por mayúsculo que sea, sucumbe ahí, porque es irrelevante, efímero. Lo lograste todo y te vas vacío, despojado. Ningún centavo o laurel cruzará el puente, la tumba no lo permitiría. El aplauso fenece con su eco, el último día del divo es su novísimo día. Los gusanos te borran del mapa, te degradan. Los que te recuerdan un minuto fueron bien criados. En la tumba se enclaustra la gloria, sin trastiendas.

IV

Los deseos impuros ya no obedecen, no se someten a nadie, a nada, están desbandados, fuera de control. Si peco el diablo es el culpable. La inclinación al arrepentimiento feneció. El deseo de ayunar hasta extirpar toda tendencia al mal es un recuerdo bello. Desde la concupiscencia la mente piensa que ese pecado es un placer y nada más. Los apetitos de la carne construyen tumbas. La imaginación te presenta el mal como indoloro y sin consecuencias catastróficas. La voluntad ya no posee una dirección, se desordena.

27

Qué actitud elimina la frivolidad y el rencor.
Qué ideal erradica la mentira del corazón.
Cuál es el naranjo apetecido por sus toronjas.
Por qué la paz y tú son inasimilables.
Cuál es el borde en donde mueren los experimentos
que no te permiten avanzar hacia la verdad.
Cuál es la única puerta que te aterra golpear.
Cuándo te despertarás de entre los muertos vivos.
Cuál es el preámbulo de la indiscutible libertad.
Qué fuego calcina las intenciones arqueadas.
Cuál es la cepa de los fenómenos que te aturden.
Por qué tus nobles afanes te obligan a fingir.
Cómo acribillarás tus desaciertos e ira.
Cuál es el preciso y suficiente problema del ser humano.
Qué doblegará la vanidad de tus piltrafas.
Por qué eres un lacayo de los deseos impuros.
Por qué tus esfuerzos hilan desencuentros.
Hasta cuándo huirás de Jesús tragando saliva.
Por saborear la fe pura y sencilla en Cristo
fallecería tu necedad, una mañana completa.
Qué te apabulla del auxilio del Espíritu Santo.
Cuál es el rédito de los grandes libros y tropos
que te deslumbraron con presteza y rugidos.

28

Toda moral sería particular, nunca pública. Que el estiércol se explaye. Si el bisexual copula, no nos concierne, si se contagia de sida sí nos concierne, es un quebradero de todos los contribuyentes y hermanos de la santa fe, de todos. El pecado es privado y sus consecuencias son una dádiva a la comunidad en pleno, porque la moral es siempre pública y objetiva. El pecado privado de millones es nuestra gravosa y querida sociedad actual que llora por las costosas cosechas de la futilidad, mas no por la mundanalidad en sí, a la cual alaba con pies y manos y promueve en todas sus dimensiones ¿Los derechos humanos también son privados, entonces?

29

La mentira ampulosa tampoco es útil y trae consigo innumerables trampantojos. La confesión completa es dolorosa y los senadores y obispos también la desestiman, maquillándola con destreza y clarividencia. Lo remunerador son las dóciles veracidades a medias. La integridad es un disparate que insulta a los trepadores y la triquiñuela eficaz es el afán de los que aspiran a ser aceptados socialmente.

30

Al bandido la fama lo sorprendió. No estaba acostumbrado al acoso periodístico, a aparecer en los grandes titulares. No concede entrevistas a cualquier hora y ya es un ícono de la televisión local. Sus fechorías son de consumo multitudinario y sus víctimas son parte del olvido popular. Se asesora bien en el manejo de los medios y su vida privada se vende como película con balaceras.

31

¿Por qué traicionas al insigne materialismo?
¿qué fue de tu desbarajuste advertido y prototípico?
¿se fundió tu escepticismo de cinco estrellas?
¿loas a rabiar al Mesías?
¿te desprendiste de los bultos progresistas?
¿usas la Biblia de coraza y sombrero?
¿ellos te afinaron los sesos y las utopías?
¿las anualidades te pusieron miedoso y dubitativo?
¿y tus rapapolvos desde el racionalismo drástico?
¿Qué haces en una parroquia de rodillas, orando con las manos arriba por todos nosotros con lágrimas redondas, como si algo terrible nos fuera a ocurrir a nosotros, tus antiguos camaradas de ruta, después de dormir bajo tierra, ah?

32

Me poso engominado frente al espejo
y nada se ve, ni una silueta.

Es que ayer dejé de ser
y el vidrio y el marco me azotan irascibles.

Mi próxima parada inexorable
es el truculento banquillo de los acusados.

Soy un ciudadano inmaterial más,
con una mochila espesa y densa en la espalda.

33

Cual presbítero celoso de su apostolado el pensador laico le señala a sus fieles como razonar, actuar, rezongar y exhortar, por medio de homilías, dogmas y breviarios. Desestima la religiosidad con devota fe. Su develamiento es él mismo, sus gurúes. Es el curandero de una patología que él conceptualizó con cierto deliquio, con todo su ser adorando a la razón, al positivismo hirsuto, al socoro chillón.

34

La historia, agotada, que con su argolla de compromiso se atavió de desposada, ya desasosegada, aguarda a su amo y prometido que ya se divisa y que le comunicó con ternura que la esperara para llevársela y cerrar así de un portazo los capítulos universo, humanidad y redención. Si la historia, con sus ojos hechiceros, es la incesante materialización de la terquedad es irrelevante hoy, porque la trompeta final suena. Pasado mañana la historia obtendrá una apoteósica clausura, con misereres, piñatas y reconfortantes catilinarias, y con un dictamen adverso cosido en el pecho, a los que denostaron al único pasillo de salida, con excusas deslustradas o fosforescentes.

35

Al fin poseo ese automóvil, o ¿el vehículo me poseyó desde antes que lo viera en la vitrina? El amo no soy yo, no es el hombre. Yo le injerté un espíritu y le amé hasta reunir el crédito y comprarlo ¿Es correcto que no me sienta un patizambo al libar de nuevo el aparador por otros carros porque el mío ha envejecido un poco?

36

Enseñarles a borricos, bien afeitado, sólo por cobrar. Mi posgrado se ríe lozanamente de tanta barbaridad hiperbólica. Son alumnos con la mente en blanco, con un horizonte que termina en la ventana. A otros les sobra ímpetu y voluntad.

37

Nos expulsó y nos destierra del paraíso. Me pone a mí como el centro de mi vida, me invita a gobernar mi savia con libertad. No pretende que te niegues a ti mismo. Disfruta placenteramente de la rebeldía. El ego es la estatua perfecta de la debacle.

38

La idolatría es un dispositivo capital de la naturaleza, despertamos cada día con el alma encadenada. El sexo, el dinero y las imágenes religiosas son ídolos, cada irredento posee una debilidad descontrolada. Ni un millón de velas paganas descompondrán el magro destino, cada uno adorna su oscuridad con discursos y espejismos.

39

Todos los símbolos han desaparecido,
la Biblia se lee en la mazmorra,
la plegaria en público es una blasfemia,
el ayuno es una metáfora de la ansiedad,
la parábola del sembrador los ofende,
la santidad se incorpora a la mitología clásica,
la cristofobia es el epicentro de la dicha.
Los valores del humanismo ríen y vitorean.

40

El culto a los derechos humanos vive sus siglos de fama y aplausos, su medioevo, con impresionante arrogancia. La libertad sin principios de hierro es un vertedero. El hombre salta feliz en la cuerda floja. Algunos asesinos carismáticos se zafan del interrogatorio.

41

El comunismo es un mecanismo con el que configuran el patrimonio,
robándole todo al prójimo, especialmente a los pudientes. No robarás, sentencia el Decálogo.
El capitalismo es un mecanismo con el que configuran el patrimonio,
robándole al prójimo, con trucos y descaros, especialmente a los desposeídos. No robarás, dice el Señor.

42

El cristianismo nominal es una ramera, una muchedumbre mundana bautizada, un disidente del rey de reyes, una calculadora sociedad de inversión, un arma de fuego, una homilía demagógica de rodillas. El cristianismo de Cristo es una manada pequeña, un pueblo hambriento de santidad que escudriña la Escritura en el espíritu, y no se vende al guion eclesiástico.

43

La ciencia investiga, conjetura, sospecha, infiere: posee fe. El predicador investiga, cree, sospecha, discierne: posee fe. Ninguno es totalmente racional o irracional. Caminan por veredas similares. Uno nace de una Revelación y el otro pretende diseñarla. Los dos son persuadidos, que se defienden, con ademanes ascéticos.

44

Nunca la Historia se había pifiado tanto, nunca se corrompió a este nivel. No estuvo en mi bando, la muy antipática. Me notificó que soy un mulo trivial. Me puse rojo, esta vez de vergüenza. Cuando salgo a la calle me cubro.

45

Votar por la izquierda es elegir a degenerados, a demagogos purgados.
Votar por la derecha es elegir a negreros mafiosos, a inmorales.
Ya no hay camino o alternativas. Todo terminó.
Somos esclavos de la decadencia.
Somos esclavos de los amos del mundo, de la asamblea bancaria.
Danzamos en el lodo y ahora cosecharemos,
en medio del lloro y crujir de dientes.
¿Eres cristiano y votas por progresistas?
¿Eres cristiano y votas por la perversa aristocracia?

46

El feminismo es tiranía pura y resentimiento recolectado rígido. El varón es un atropellador, el enemigo, y la mujer una eterna víctima. La que no es una fundamentalista es una traidora, a la secta. Deberían liberarse del supuesto patriarcado infame, con ira. Hoy son empresarias, diputadas, profesoras y mucho más, el supuesto despotismo masculino es una fábula lésbica, de aquellas desgraciadas que simplemente condenan a los hombres. El patético feminismo se erige sobre traumas, ojerizas y mentiras. Sionistas como el clan Rockefeller financian esta barbarie, destruyendo a la familia normal nos esclavizarán. El matrimonio normal es una piedra en el zapato. Las feministas son las nuevas talibanes del opresor nuevo orden, que por la ceguera no piensan ni analizan nada, sólo obedecen. No es tan complejo que un hombre te ame, aunque seas fea. Cuando un siquiatra examina a fondo a una feminista llora una hora.

47

Una cosa es negociar y otra distinta es vender el alma con zapatos y todo. Una cosa es el bien común y otra muy distinta y opuesta es la actividad política diaria. Una cosa es mentir descaradamente y otra distinta  y superior es escuchar las insoportables excusas del senador. Una cosa es ser un mafioso despiadado y otra distinta y superior es ser un banquero con vocación.

48

La arquitectura política es un grillete,
la casa de Gobierno es un sirviente mudo,
la élite bancaria es el supremo faraón,
el Gobierno Mundial funciona desde Wall Street,
el desinformado ciudadano desconoce los detalles.
Con las luces apagadas pocos alzan la voz.
Somos esclavos por medio de la deuda y del tanque.

49

La vida sexual de los vicarios es una película pornográfica sólo para pervertidos. Orgías, homosexualismo, poligamia y mil excesos. La gran ramera la hace honor a su nombre, millones de coitos componen el desvarío. Sexo, dinero y poder, es la trilogía de los bandidos.

50

El banco mundial es el capitán de los sicarios, hunde naciones mediante la usura del amor. Con la miseria de los contribuyentes pagan los intereses, te amenazan con un sermón y una calculadora. El modelo económico implantado lo diseñó el anticristo, los súbditos subsisten a pan y agua, con una maquilladora.

51

Creo en el anticristo,
creo en el imperio del mal,
creo en la globalización de la perversión,
creo en un nuevo orden mundial sin libertades,
creo en un dictador planetario brutal,
creo en un único banco central en el orbe,
creo que nunca hemos dejado de ser esclavos,
creo en la evangelización en todo pueblo y ciudad,
creo que pronto descenderemos al infierno en la tierra solfeando.
El único rescate es sobrenatural.

52

I

No hay héroes, sólo mercenarios.
No hay soldados, sólo asesinos a sueldo.
La invasión es la primera etapa del pillaje.
El petróleo es totalmente mío.
El ejército es el brazo armado del banquero gigante.
Iniciaron la destrucción masiva con bombas y misiles.
El saqueo requiere del sacrificio de civiles inocentes.
El enemigo era un país pobre y desarmado.
La tierra de profetas fue pisoteada.
Con los bolsillos llenos se reconocieron algunos errores.
Las medallas al mérito las otorga Rockefeller.

II

El escudo rojo no aguanta rebeldes,
cada banco central es un camarero mal vestido.
Las directrices del sionismo son un catecismo.
La sensatez del diablo los ordenará a todos,
el que ponga mala cara perderá su cuello.

Europa es la casa de veraneo de Lord Rothchild,
cada cabaña posee una bandera y un himno emotivo.
Los habitantes se sienten orgullosos de su perímetro,
los presidentes son tinterillos ilustrados.
Las cadenas no son invisibles.

53

En el medioevo el edificio más alto era religioso,
todos atrapados por una cosmovisión.
Después el edificio más alto fue político,
todos atrapados por la embaucadora diosa razón.
Después el edificio más alto fue financiero,
todos atrapados y subordinados al dinero.
Dios, la razón y el dinero.
El dinero, la razón y Dios.
El orden de los factores altera el producto.
Sin Dios estamos solos,
con la razón continuamos solos, y desmantelados.
El dios dinero lo pudrió todo.

54

La verdad sobrevive:
a la dialéctica de los posgraduados,
a la dilación de los neófitos,
a las especulaciones del académico presuntuoso,
a las lanzas del imperio,
al fariseísmo pintado con oro,
a las manipulaciones de los espías,
al escepticismo condecorado,
a las fechorías de la luna,
al humanismo puro y santo.

55

El hombre creó a dios
a su imagen y semejanza.
Por eso entendemos la maldad humana
y la indiferencia de Dios.

La mona lisa creó a Leonardo da Vinci
a su imagen y semejanza.
Entendemos la creatividad de la mona lisa
y la negligencia de Leonardo.

56

Abrazaré alguna doctrina oriental
que me consienta seguir pecando.
Pondré faz de monje en la meditación,
prenderé velas y reflexionaré hondamente,
con mi mancha pegada en el entrecejo.

57

Ellos copulaban en el pasto,
llamaban a la policía y al fiscal.
El obispo y el gobernador se escandalizaban.
No se puede vivir sin moral.

Ellos copulan en el pasto,
la gente le hace una ronda al rito del amor.
Son muy tolerantes con el prójimo,
el gobernador se ríe en la letrina.
Los glúteos son parte de la naturaleza,
la moral del obispo baila kizomba.
Un buen samaritano les regaló un condón,
el pobre ve en el pasto seco un colchón.
El trasero es propiedad de cada cual.

58

Reparten lo poco
como buenos hermanos.
Que la miseria sea equitativa,
no seamos excluyentes.

Abajo la creatividad rentable,
satanicemos el emprendimiento.
Todos somos hijos de la cloaca.
La envidia es un resabio del pasado.

Que nadie supere la barrera de la mediocridad,
que ninguno sea atrapado por el egoísmo.
La ambición desmedida envenena el alma,
la ruindad nos obliga a ser austeros y reflexivos.

El fracasado y el trancado pernoctan cómodos.
El resentido ya no sufre: el éxito ajeno ya no existe.
La tarjeta de racionamiento es señal de justicia.
Los laboriosos y talentosos no escalarán.

59

El soldado es un soldado,
el general es un soldado,
el presidente es un soldado,
La ONU es un soldado.
Donde manda capitán,
no manda marinero.
Las nubes no se mueven sin avisar.

60

En la guerra murieron cien mil soldados,
la mitad eran mujeres.
Doscientos mil fueron mutilados,
la mitad eran mujeres.
La equidad de género abraza su esplendor.

61

Trabajar en Hollywood te desvincula de la pureza.
Con una copa la actriz se relaja,
el contexto es distendido.
Con el segundo brindis comienza la filmación.
La puritana es un peligro, es lanzada al despeñadero.
En las escenas nadie invoca al Señor.
Si eres talentosa y audaz te dan la bienvenida,
la desprejuiciada avanza un poco más.

62

Al homosexual lo convierten en arenisca,
al pedófilo lo asisten con encíclicas secretas.
Al adúltero le lanzan fuego desde el altar,
al pedófilo le entregan toda su misericordia.
Al divorciado lo sientan en la última fila,
al pedófilo le contratan abogados y masajes.
Denunciar a un violador de niños es un pecado,
callar los daños de la secularización es impresentable.

63

El cura pederasta representa a Cristo,
el cura homosexual representa a Cristo,
el cura fornicario representa a Cristo,
el cura encubridor representa a Cristo.
Todo sepulcro blanqueado debidamente ordenado
es un embajador legal del reino de los cielos.

64

¿Quién eres, qué eres? Ni tú lo sabes.
¿De qué presumes? Todo el barrio lo percibe.
¿Hacia dónde vas? Nadie lo imagina.
La vida es impredecible,
y con alguna de sus vueltas muchos se marean,
otros pierden el juicio.

65

Me siento sobre el baúl de los recuerdos,
la bomba va a estallar.
Cada pepita plantada es hoy un árbol gigante,
estoy extraviado en el bosque.
Las ramas tapan el sol,
los troncos la puerta de salida.
Ninguna semilla cayó fuera del jardín.

66

La razón analiza la bondad
mas no es la bondad o el mal.
La razón desmenuza la sabiduría,
mas no es la sabiduría o la necedad.
La razón no elige entre el bien y el mal,
no es en sí altiva o humilde.
La razón es el micrófono, el alma es la voz.

67

Rechazarás la luz
mas no te esconderás de ella.
La verdad se para frente a ti,
todavía hay tiempo para escapar.
El fugitivo no abraza la serenidad,
la placidez huye de él.

68

La demagogia genera esperanza,
es como un rayo de fosforescencia.
Calma las tempestades con metáforas e ilusiones,
nada malo sucederá.

69

El dolor lo remece todo,
es una caravana de granadas.
Ya nada es igual,
nunca seré el mismo.
Sin una experiencia dura
es imposible la transformación interior.
El dolor es un extraño instrumento de Dios.

70

Soy un escéptico,
mi aporte son las preguntas,
incrementar las dudas.
No doy ni sucedáneos,
los intelectuales serios somos así.
Mi candelero siempre estará vacío,
mi altivez se engomó al pináculo más alto,
mi incredulidad es un apostolado,
si grito aleluya pierdo mi empleo.

71

El filósofo profesional predica y toda la sala de clases escucha con fe. Su mensaje exige una mínima reverencia. Al credo lo respaldan siglos de prestigio. El devoto de la razón escudriña sus catecismos.

72

En el camposanto no hay indigentes,
sólo historias cerradas,
sentencias irreversibles,
el inicio de la eternidad,
la cosecha de cada cual.




FIN

Este libro: “Las lepras del humanismo”

 ANTOLOGÍA DE POEMARIOS
http://antologiadepoemarios.blogspot.com


De la antología: “Las sotanas de Satán”