Saturday, April 03, 2010
LAS LEPRAS DEL HUMANISMO
POEMARIO
ÍNDICE
01) Sumario del catecismo
02) Con cuarenta grados en la sombra
03) La neoiluminación
04) El becerro de oro
05) Una piedra en el zapato
06) Enterradores sin un entierro
07) El transeúnte
08) Con las luces apagadas
09) La sensualidad
10) El fugitivo con una carta tapada
11) Momificando el evangelio
12) ¡Abur!
13) El cuartucho y su minutero
14) Cementerio sin cruces
15) Decolorando el rojo
16) El rosado que pudre
17) Tan renombrado ancestro
18) Lo bello de tanta maldad
19) Liberen a Barrabás
20) El Estado como verdugo divo
21) La verdad
22) Un brillo que no reluce
23) El examinador con techo
24) Un principado tan escueto
25) La congregación del infierno
26) El ser humano
27) El sondeo
28) El meollo de la moral
29) Esas ventajas comparativas
30) La figura del diario
31) Misión casi imposible
32) En pleno vuelo
33) Misa de gallo
34) El broche de oro
01) SUMARIO DEL CATECISMO
El humanismo es la doctrina sagrada
que gira alrededor del hombre caído,
luchando salvajemente por extirpar de los corazones
al Espíritu de Dios y su santo evangelio
hasta hacer moralmente de los seres humanos
las bestias más infames que hayan existido y más.
Todo es involuntariamente, por supuesto.
El locuaz y refulgente humanismo posee
una cara hipnótica bonita, una soberbia caparazón
y monjes dispuestos a depreciar los pies en la calle
predicando la mala nueva de la decadencia sutil,
cercenando con amabilidad todo rayo de luz divina
sin importarles lo que hayan de hacer, decir o mentir.
Todo es involuntariamente, por supuesto.
02) CON CUARENTA GRADOS EN LA SOMBRA
La subjetividad no traspasa la gran muralla
y aparca al desdichado solidificado ahí mismo,
más despeinado y afanado y desmembrado.
La ética subjetiva denosta al cacumen.
El relativismo implora postrado al hombre
por algo más, por mucho más, tensándolo,
tironeándole la chaqueta con ciclones bragados.
El vividor se cambia de peluca, involuciona.
El inamovible valor moral es independiente del ser.
La verdad se intuye, se traga y se propala,
o al revés, o en otro orden.
El escepticismo es la conclusión de la desilusión circular,
de la nesciencia, de la venda claveteada.
La finitud es tan juiciosa y salerosa como limitada.
La grandeza de la parábola del trigo y la cizaña
es irredargüible, indestronable, acorralante.
De la Escritura nacen los derechos del hombre.
Algo distinto a esto nos amarra, al poco andar.
03) LA NEOILUMINACIÓN
I
Le ofrecen ahora a los ciudadanos verdes
un proyecto político con una integridad mudable y brumosa,
carente de una moralidad congruente,
que encumbra la irreligiosidad y el envilecimiento
como ídolos ineluctables y agazapados.
En demasiados decenios más desenmascararán
esta nueva aberración agnóstica.
El Decálogo, la conversión a Dios y la castidad,
son excluidas con las artimañas de la ingeniería partidista,
ya que estropea el fanatismo religioso del laicismo.
II
El secularismo o halitosis es un totalitarismo
que sólo caerá con millones de cadáveres
apilados en la catedral del libertinaje
y en la puerta del policlínico, con crucifijos al revés
en los pechos, en los sesos, en los veladores.
Es que cuando sospechen que todo fenece,
comenzarán a matar, con los nervios demolidos.
III
La democracia canoniza el desenfreno global,
el individualismo y el marketing de ambos.
El esplendor le pertenece a los mafiosos blanqueados,
el origen de la abundancia es el cohecho.
La permisividad entretiene al peatón por mientras.
Reside en sus ghettos y reservas tramando esperanzas.
Cada país son dos países: aristócratas y plebeyos,
que no logran comunicarse entre sí
porque no florecerá la tecnología apropiada.
Un océano de tsunamis los divide.
04) EL BECERRO DE ORO
Hay criaturas que indagan sobre cualquier quilombo,
elucubración o ritual, porque ansían
paralela y descaradamente serenidad de espíritu y pecar,
prosperar y pecar, ser amados y pecar, cuales caraduras.
El Nazareno los increpa y los obliga a desligarse
del barrizal resueltamente, mas esto no agradaría.
He aquí el embrión de tantas sectas, coronelías eritreas,
fatalidades protuberantes, aberraciones, avillanamientos,
crímenes al por mayor y cabildeos.
Esta es la materia prima del humanismo,
la primigenia y última religión universal.
La demencia religiosa del humanismo puro
abrió los vastos senderos que satisfacen plenamente
la decadencia, las desviaciones y las conjeturas doradas.
05) UNA PIEDRA EN EL ZAPATO
El entendimiento que es mordaz
en las tardes de sosiego,
me replica que sí hay impunidades,
mas al otro lado del minuto final no, nunca.
El pícaro se libra de sanciones.
En la otra cuneta seremos un tomo abierto
con una letra voluminosa y sin faltas de ortografía.
La ansiedad no libera.
Una estridente y resonante modulación advierte:
¡habrá castigo, la indemnidad no es sempiterna!
La sordera es extensa y afamada
y las rechiflas son usadas como sebillo.
Toda fechoría pasará por la caja registradora.
O redención o condena, sin terceras vías.
06) ENTERRADORES SIN UN ENTIERRO
I
Yo creo
que creer en nada
es la creencia
que hay que creer.
Creyendo así,
se creerá en lo correcto, en lo santo.
No creas en las creencias,
cree ciegamente
en la incredulidad.
II
Dios no ha muerto, lo abandonaron
en pos de dioses mediáticos y acomodaticios
que aprueban los encaprichamientos y apetencias
hasta el final de la pesadumbre, de la zanja.
Presurosos, a Dios le damos la espalda
deslizándonos en el boscaje de las oscilaciones y hieles
que esperan al procaz, al teófobo, al parrandista meditabundo.
07) EL TRANSEÚNTE
El tulipán, en una charla carburada
con el sol, la lluvia y el oxígeno,
no altera su concomitancia con el devenir venturoso.
La flora disfruta de su ciclo, el ser humano no.
El ganso se casa, emigra, educa a sus hijos
y maneja con esplendor la técnica de ser dichoso,
el ser humano no.
La angustiante necesidad de trascender es indomable.
Cada alma es una vasta cuenca de soledad.
Son sobrenaturales el sentido y el destino humanos.
08) CON LAS LUCES APAGADAS
La voluntad es el proscenio del libre albedrío
y la axiología de cada uno el centón tejido.
El vicioso se baja solo del escenario
para que el licor elija por él
hasta el modo de andar.
La voluntad es la puerta del alma,
el alma es la puerta de salida del hombre.
09) LA SENSUALIDAD
I
Quedamos inmóviles como palitroques con sesera
y los medios de incomunicación la idolatran.
Con la capacidad de reacción eficazmente neutralizada
nunca zarandeamos a esta obra de arte de Lucifer.
Promotora oficial del holocausto de los vientres,
canonizadora del adulterio y del desenfreno resolutorio,
publicista de las desviaciones sexuales
y cónyuge abnegada de la pravedad prolífica.
Mueve una pierna y corren babas,
mueve la otra y la mayoría pide un deseo.
Soberana de la comercialización sin remordimientos.
Teóloga del dios falo, de la erotomanía.
Algunas sensaciones son insensibles al amor.
A mejor trasero, mejores ventas y comisiones.
El pueblo, atrapado, ya ni rasguña la libertad innegable.
Titiritera de la cultura, de los apetitos del cuero.
Anestesió a los intelectuales mediante el deseo.
Congela la sabiduría en medio de la calentura,
enciende la concupiscencia con propano,
enfría el espíritu, se ríe desbocada de la continencia,
vigoriza la perfidia y sofoca el amor fidedigno.
Es la zarina de un mundo manufacturado a su medida
y su razón de ser es la hambruna por la carnalidad.
Las iglesias tradicionales han sido acalladas
y esta civilización es su apegado peón.
Prostituye el alma de los niños con pizcas incesantes.
Fabrica mujerzuelas, puteros y trotaconventos por cuarteles.
Alcaldes le entregaron el demiurgo de la ciudad.
La sensualidad industrializó la soledad, el cachimbeo,
la dimisión, la intemperancia, las lacerias, el estriptis,
las pensiones alimenticias, los perfiles del coito.
II
Un día sin copular
es un día ceniciento, infructífero.
Una semana sin fornicar
es un vilipendio, un oprobio.
Me luciré en cada presentación,
mi reputación siempre es probada.
Cada hembra es un juez,
cada trasero potable un fin en sí mismo.
Antes de envejecer eyacularé
algunas toneladas sin discriminar
color de piel, credo o condición económica,
manteniendo al tope la bandera del amor.
10) EL FUGITIVO CON UNA CARTA TAPADA
Ni con aceite de oliva asimilas el nuevo pacto
y los misiles de la ternura divina no te bastan.
La cicuta negrera te ha dejado en jaque
y los sudorosos violines ruegan por una pausa.
Si te escondes en el bosque de la mentira mayoritaria
no descubrirán tu desnudez y carraspera.
Eres, el antónimo de la dedicación sincera
y en los recovecos de tu alma no quedan ni meajas.
Las calderas de la Paloma no te persuaden
y con el colapso se te acabó esa ostentosa calma,
que se hastió de morar en la cuerda floja.
Cada porrazo bien mamado es una nueva esperanza.
Sin fuegos artificiales, te ofrecieron gratuitamente
y en bandeja de plata la perla de gran precio.
Tu atolondrado y atrofiado espíritu
sólo degusta zozobras y camanchacas intoxicadas.
Ese hielo avasallante se apoderó de la capitanía
de tu corazón, deshojado por una conducta mulata.
11) MOMIFICANDO EL EVANGELIO
I
Los principios escriturarios marchando van
al horno sátiro y nosotros vamos lánguidos detrás
entonando la misma copla polvificadora
y al mismo tic tac caliginoso.
La reyerta no es por remover otra vez
el muro difumado que divide con belicoso acero
el bien del mal, sino que no existan más
el bien y el mal, y que el muro quede al ras
de un suelo mezclado con esa batidora
que todo lo transforma en burundanga.
II
Crecí sin valores inamovibles,
sin pegollos, sin tierra firme,
y con una escatología secular y embaucadora,
en los ítemes relevantes.
Soy un licenciado del escepticismo.
Veo cien perlesías y nada distingo.
Desde el fondo de mi ser anhelo
que nadie me siga en esta paparrucha.
La cavilación sempiterna no perecerá
y el relativismo es el único laurel de la razón.
Jamás se desatan de la incertidumbre,
del salmorejo que los cría, que los entumece.
El laicismo te desvincula de la oscuridad medieval
y te engoma a los excrementos de estas centurias.
12) ¡ABUR!
La filosofía está extenuada, exprimida,
y ya no embriaga ni a los bebedores o curiosos,
tampoco a los borrachines y aventureros.
Su estrella fugaz ya casi no se ve,
y la encontraron despojada, como siempre, y esta vez,
sin encanto alguno, sin lápiz labial
y sin esas alucinaciones seductoras de antaño.
Es un terreno baldío lustrado mil veces
por mentes brillantes incapaces de aniquilar
la enquistada infelicidad, desconociendo también
ante quien deberían rendirse, y así fenecer en paz.
Embobó a generaciones completas con sus fantasías,
con sus kamasutras ideológicos, terminando de indigente
en el café concert de la universidad, en el anaquel.
En esta hora se prepara inconcientemente,
trabajando de día y de noche como bestia del campo,
y ser de esta manera una devota y lacaya
de la religión terminal de la historia:
el humanismo;
ecuménico y global, trayéndonos otra vez serranías
de salvajismo, egoísmos, penurias y satiriasis.
Fuera de los cuatro baluartes del cerebro,
no hay recodos o meandros en los cuales intrusear
y paladear asiduamente el evangelio…y testificar.
No sería glorioso hallar la verdad en la invisibilidad.
La filosofía sustentará el suicidio del alma otra vez,
mas esta vez, será por última vez.
El humanismo es la gran serpiente
que ofrece el prominente ardid de subordinarse al deseo.
13) EL CUARTUCHO Y SU MINUTERO
El tiempo no existía, existe y no existirá.
Dios no envejece y desestima los cronómetros.
Esta finita dimensión se creó
como parte de la agenda del Espíritu
con el género humano como meollo.
El espacio, temporal, unitario y demarcado,
fue diseñado como el anfiteatro de la Historia.
A Dios no lo atrapan las pulgadas cósmicas.
El universo y la humanidad poseen
fecha de orto y de óbito.
El tiempo y el espacio son un dilema de la finitud.
14) CEMENTERIO SIN CRUCES
I
Evitando a cualquier costo notificarme personalmente,
me asesinaron con un plan manoseado y catado.
Yo quería ser uno de esos gobernantes pringados
que defienden los valores sagrados de la familia,
protegiendo a los niños en ciernes de la nación
con campañas alegóricas y alusiones desenconadoras.
En el basurero municipal quemaron los restos
de mis restos, sin percatarse y en total quietud.
De la mugre soy el protagonista de turno.
El mal olor no maltrata la conciencia anfibológica
de los acérrimos apologistas de los derechos humanos.
Al feto que pillan atravesado no ve el astro rey.
Aquel que está por nacer, tiene el deber ético de morir,
por su bien, por el bien común, por el mal común.
Aquí los derechos son una befa, un esnobismo, un dicterio.
El problema ni siquiera lo tapan con una pala,
por eso algunos vendedores de tumbas refunfuñan.
Una orden de investigarlo todo por parte del juez
sería un oprobio a los degolladores de cigüeñas.
Fui torturado y desaparecido sin oraciones al Señor.
No hubo organizaciones progresistas en los basurales
del callejón que preguntaran por mí en voz baja.
Un sermón efusivo en mi entierro insubsistente
quedaría clasificado inmediatamente como humor tostado.
Mis lujuriosos padres son inocentes, víctimas del sistema
y precisan de asistencia sicológica y un espaldarazo, yo no.
Los preservativos serían los apóstoles llamados a terminar
con este genocidio intercontinental, que de seguir así,
canonizará a los comunistas, fascistas y a los camorristi.
No fue posible donar mis órganos o comprar una lápida,
por carecer del procedente certificado de defunción.
Con mi cuello se cancelaron las canallescas eyaculaciones.
Sí, soy un dato estadístico más de la lista fóbica.
El próspero verdugo, un fino crítico del conservadurismo
posee un cadalso propio y una casa de color rojo cándido,
fruto del tremendo esfuerzo liberal y sanguinario.
El magistrado apunta cada gota blanca aplastada.
La adopción, un hogar de menores o una madre arrepentida,
son posibilidades engorrosas en los adictos a la degollina,
que palmean la perversidad de la vía rápida.
Morí desconociendo la leche materna, el libre albedrío
y la declaración internacional de los derechos del niño.
Por mi edad no huí, no grité ni me querellé.
Con una militancia política me contratan un abogado arrebatado.
Más y más crecía dentro de mi mortífera progenitora,
más se y me recriminaban los que se amaron tanto.
Un vientre fue mi patíbulo avinagrado y sin rodeos.
En el club de los difuntitos anónimos somos billones
y conformamos mayoría en el edén y en el orbe.
Acá abajo siempre perdemos feo, con o sin democracia.
El que no llora no mama. No lloré ni solicité
un último deseo, o uno primero, o ese postre
que tan gentilmente se les ofrece a los condenados.
Sentenciado a no mostrar mis dispares talentos,
ya era un malestar íntegro en mi hogar de abrojos.
Con el actual lío de la abolición de la pena de muerte,
un indulto presidencial me salva el pellejo.
Mi única defensa fueron unos corcoveos bizarros instintivos,
mas el verdugo poseía artillería pesada y entrenamiento.
En una brega desigual, resistí mi masacre con heroísmo.
Por eso los colegas acá me recibieron
con vítores y una condecoración, por mi valor en combate.
El Nazareno distribuye las hamacas y el esplendor.
Allá abajo, los ríos, los gays, las ballenas y el comercio,
son más amados que el eximio clarinetista que no fui.
El nacer, no es un derecho irrenunciable en los niños.
II
¿Quién detiene ese terrorismo intrauterino,
a veces de Estado, esa cascada de sangre
candorosa, estigmatizada, minusvalorada y descomulgada.
El fofo congreso y los organismos de inteligencia
no neutralizan los atentados
dentro de ese hacendoso teatro de operaciones
llamado vientre de mujer.
Los abortistas místicos se irritan fácilmente
cuando se les grita genocidas o bestias,
o cuando un feto no deseado por sus progenitores
logra llegar vivo a la orilla, exhausto.
Cualquiera es un ser humano no deseado.
Millones lo han sido y con el mismo odio feroz.
¿Quién siente amor por ese feto camino a la horca?
¿tal vez es un eventual Kasparov que nos viene a deleitar?
Hoy Caín no va preso, legisla.
Este aniquilamiento inagotable solucionaría
las secuelas de la idolatría a la incontinencia.
III
¿Quién zanja si el sesudo bebé
adentro de una mujer va a ser ultimado o no?
¿si el anciano parapléjico es ejecutado o no?
¿si la uci es un garrote o no?
Los condescendientes consienten un relajo tras otro,
un desenfreno tras otro, un delito tras otro,
una salida de madre tras otra.
IV
Era un bosquejo participativo,
abierto a la comunidad,
mas no lo dejaron salir,
no me permitieron salir.
Estaba tirando líneas
algo agotado ya
y aparecen de la nada
dos gendarmes bien vestidos
que me depositaron en una mazmorra
de la cual nunca más volví.
15) DECOLORANDO EL ROJO
Ya no pienso como un izquierdista ortodoxo.
En mi cabeza ya no hay piojos con lanzas
y un comité central trabucaire, ese odio académico.
He progresado económicamente domando al destino
siempre arbitrario, discriminatorio y chamicado.
Ya no soy el mismo tarado de antes,
ese cabeza de fierro que al primer conflicto grave
quería una paralización de actividades,
derrocar al gobierno o envenenarse con la obra
de algún artista socialista adinerado o demagogo.
Luché y me rasqué con mis propias uñas
y de vez en cuando con las de un tercero.
Hoy me quejo menos y tan despacito
que mi esposa con su nuevo collar no me escucha,
por el buen precio de nuestras acciones bursátiles.
Ya no leo la literatura de los amargados,
la dedicada a los amargados y perros rabiosos.
Me concentro en el periodismo financiero.
Soy un caballero cruzado del capitalismo
templando la nariz y trotando a tiempo
detrás de esa deliciosa guita que me enloquece.
Nunca abdicaré a mi épica sensibilidad social.
Y si estoy pagando salarios de hambre
es porque la contabilidad de costos me lo demanda,
y no estoy disponible para experimentos socialistas
çon mi patrimonio, porque el lucro
me ha sido una anunciación, una transmutación.
Fracasó mi ideología política y económica.
Y si bien promuevo una moral sin moral alguna,
al menos me mantengo activo y joven,
profesándome un catequista de los dogmas libertinos.
16) EL ROSADO QUE PUDRE
I
La desviación sexual es una depravación,
de la Revelación no te reirás.
Los paganos están medio convencidos,
con la doctrina de Cristo combatirás.
Argumentos raros te quieren justificar,
las infamias e infundios no servirán.
El homosexualismo es un demonio específico,
el Espíritu Santo te hará un hombre normal.
¿Practican los animales femeninos el lesbianismo?
Es obvio que la descomposición no te deja ver.
Te aferras a cualquier herejía, con ira,
que avale tu indigno proceder.
II
Con o sin reconocerlo, en la comunidad pedofílica
casi todos son homosexuales, primeramente.
Los invertidos son la sangre y el esqueleto
de la degeneración, su punta de lanza.
Vejar sexualmente a un menor de edad
es el reto de algunos que se saturaron con lo mismo,
ávidos de hundirse más en el limo.
Para un gay de veintidós años
enamorarse de uno de dieciséis no es estupro,
es amor, un matrimonio, con el diputado progresista
llevando el velo de la bigotuda novia.
¿Qué sería de la depravación sexual
sin esta magnánima presencia?
III
Dios le dio el cuerpo contraindicado,
mas el posee la trayectoria acertada.
Toda la culpa es del más allá, de la biología.
Dentro de él no hay conflictos o fallas.
Dios le dio un cuerpo perfecto y fértil,
supone él que sería un milagro voltear la identidad.
El se aferró con todo a la torcedura extrema;
en su trasfondo se anida el don de la masculinidad.
IV
¿Por qué su padre lo asustaba o no estaba?
¿por qué su casa era disfuncional?
Nadie ni nada le enseñó a ser un macho.
Se desarrolló sin maquetas, sin un espejo firme.
Su madre lo guió en todo, lamentablemente.
¿Por qué su progenitora lo sobreprotegía tanto?
¿por qué él se ponía de parte de ella?
¿por qué nadie ensalzó su masculinidad?
¿por qué su opinión del matrimonio es mordaz?
¿qué temor le impide derretirse por una mujer?
V
Casi todas las lesbianas son feas resentidas,
fracasadas en el amor,
destruidas sicológicamente por alguien
o vejadas por una pervertida.
Es demasiada la ira acumulada encubierta,
la arrogancia interna que las gobierna,
que ya no pretenden ser como esa hembra
que reside y grita dentro de cada una
y que ocultaron bajo la tierra a balazos.
No, la lesbiana se ve fea, horrísona, podrida.
VI
El pecado es el genético no la homosexualidad.
La pederastia y los disímiles abusos,
el padre ausente que golpea duro,
las humillaciones del padre presente,
los desprecios y repudios, las heridas emocionales,
la rabia que trota por dentro, la aflicción infinita
y los pésimos ejemplos del entorno y la pantalla,
fabrican homosexuales y las otras aberraciones.
El sodomita lo es porque algo salió mal.
La naturaleza humana caída es la putrefacción.
17) TAN RENOMBRADO ANCESTRO
Gracias al mono eres un maese intuitivo y perspicaz,
un ser espiritual, un genetista preguntón, un paisista.
Gracias al mono eres un narrador afectivo y disímbolo, un redero,
un camarógrafo vivaz y subyugador, un cosmonauta diestro.
Gracias al mono eres irónico y solerte, un tarjetahabiente,
un emprendedor carismático, un humorista aguzado.
18) LO BELLO DE TANTA MALDAD
Stalin no era cruel, estaba muy enfermo,
habría sido injusto enviarlo a prisión.
Requería de un siquiatra que lo curara, sólo eso.
Es que la ruindad y el ensañamiento no existen,
son una patología, una grave dolencia.
Teresa de Calcuta no era una mujer bondadosa
poseída por ese amor cristiano al prójimo.
Era una loca, una fanática de la piedad.
Requería de un siquiatra que la curara, sólo eso,
porque la bondad no existe, es un trasgo.
Uno optó por el culmen de las tinieblas
y la santa por la gloria del Redentor.
El libre albedrío no enloquece.
19) LIBEREN A BARRABÁS
Este es un país laico, tolerante y diverso,
por eso se aprobó el matrimonio entre lesbianas.
Que cada persona escoja su forma de vivir,
sin amarres retrógrados o principios morales impuestos.
Los invertidos adoptan bebés y jóvenes.
La disipación aumentará en progresión geométrica.
Esta moderna nación es mentalmente abierta,
por eso se aprobó la ley que autoriza la poligamia;
porque mormones y musulmanes gritaban como refrán:
si los homosexuales se pueden casar entre ellos,
yo también me casaré con mis tres mujeres embarazadas,
que me aman tanto y yo a ellas.
El razonamiento del mahometano devoto es el correcto.
Que cada adulto escoja como vivir y envejecer,
sin fastidiar a los vecinos, claro está.
Y ya como en esta heterogénea y dúctil república
el lesbianismo y la poligamia son normales y reconocidas
el coherente congreso se vio obligado a legalizar sin demora
la poligamia homosexual, bisexual y el concubinato oriental,
con las respectivas y enredosas leyes de divorcio y adopción.
Si un hombre se casa en un día con dos hombres y tres mujeres
no hay líos, siempre que no se fastidie a los contiguos.
Esta es la belleza de la amplitud de criterio.
Previo discurso transpirado sobre la diversidad total,
la flexible cámara de diputados se complica
con la petición de un ecologista raro que quiere casarse
con su perra vestida de blanco, a la que ama tanto,
y sanear sus vergonzosos coitos clandestinos zoofílicos.
Otros pretenden casarse con familiares cercanos o directos.
A estas alturas la perversión es tan corriente y legal,
que los violadores y pedófilos creen que residen
en su huerto del edén y solemnizan con alborozo.
Algunos sodomitas son mangoneros en el santo clero.
Después de la servidumbre sexual o esclavitud encubierta
la venta de seres humanos está a la vuelta de la esquina.
El que libremente ambicione ser un galeote que lo haga,
en nombre de la sacrosanta tolerancia y diversidad.
El rebenque volverá a usar el anillo del zar
y los dioses progresistas fenecerán todos juntos.
20) EL ESTADO COMO VERDUGO DIVO
I
Si Ud., es un asesino condenado, no lo ejecutaremos.
Abolimos la pena máxima, por razones humanitarias.
Si alguien se va a suicidar
por alguna depresión aguda pasajera, despreocúpese,
el flexible Estado le apoyará con su enquiridión.
Al completar el formulario de suicida
indicará las flores que adornarán su funeral.
El Gobierno es un sepulturero realizado.
Después de la masacre en línea del aborto,
el Estado se siente presto y maduro
para cualquier genocidio infinito, sin segregar,
en el momento que sea el más oportuno.
II
La víctima y el victimario son seres humanos.
Ambos son iguales ante el Estado.
Ninguno es superior al otro.
No abandonemos al violador a su suerte.
Acompañémosle en sus futuras e inservibles visitas
al facultativo, en sus salidas dominicales.
21) LA VERDAD
I
Remolinos sin una pizca del despeinado viento.
Emergencias incorpóreas e imponderables latentes
seguidas de tempestades en pleno mutismo.
El pasado no transa y cobra multas con bronca.
Un desfile de embrollos sombríos y penetrantes
me rinde honores con una pedante marcialidad.
Los chubascos insurrectos son mi actual quietud.
Dolores que echan raíces no demandan otra choza,
el edicto del destierro los espera en vano.
Las cabalgatas de la desventura no me sueltan
y los remedios, inermes todos, registran las fechas
de los vencimientos, duelos, camamas y sarnazos.
Los impalpables inodoros me sofocan
y me instan a buscar la verdad más allá.
Inquirir por estos lados es más y más soledad,
escarchas, fatalidades, tozoladas y antinomias.
La verdad se domicilia muchísimo más allá
del más fantástico telescopio, tesina o fantasmagoría.
Estoy preparado químicamente por el precipicio
y no hay lazo que sujete mis pasiones.
Semblante con desenlace de ópera. Treguas agotadas.
La invisible vorágine me desfigura por célula
y sólo la triturará la invisible y perceptible verdad.
La verdad es luz, liberación, revelación y amor.
El coronado con espinas no miente.
Cuando así lo quiere, mi esencia intuye nítidamente
la salvación del alma que retumba desde Jerusalén.
La topografía de mis transgresiones agrede
sobre la marcha cualquier insinuación o palmadita
de la nueva alianza sobre mi alma enlutada.
II
La verdad es agua.
El que bebe del pozo predestinado
quedará desprovisto de toda gota de sed.
¿Por qué eres un gran bebedor disímil y pluridisciplinario
y un gran sediento a la misma vez,
siempre?
La cascada está a una mueca de ti.
22) UN BRILLO QUE NO RELUCE
El testimonio de un santo ya no es autoridad;
el profesor ya no es autoridad;
el juez ya no es autoridad;
el rector ya no es autoridad;
el párroco ya no es autoridad;
el policía ya no es autoridad;
los padres ya no son autoridad;
la sabiduría ya no es autoridad;
el Redentor ya no es autoridad.
El consumo de vicios está a la mano;
el consumo de pornografía está a la mano;
el consumo de violencia está a la mano;
el consumo de carroña está a la mano;
el consumo de culebrones está a la mano;
el consumo de discursos está a la mano;
el consumo de chismorrerías está a la mano;
el consumo de videos está a la mano.
Hoy un ideal es aprobar el aborto infinito;
hoy un ideal es la poligamia lésbica en el altar;
hoy un ideal es que Dios no aparezca ni en la Biblia;
hoy un ideal es que el científico sea beatificado;
hoy un ideal es que el nihilismo sea una divinidad;
hoy un ideal es que el hombre se subyugue al deseo;
hoy un ideal es que el pecado sea una falacia;
hoy un ideal es que el incestuoso no sea discriminado.
23) UN EXAMINADOR CON TECHO
El insiste en que es receptivo,
con una mentalidad abierta a la luz.
Su altivez esculpida con fijeza
no le da la venia a la abdicación de sus flaquezas.
Hasta ahí nomás llega su pasmosa y sincerísima
pesquisa por la felicidad.
La gracia del Espíritu Santo abrió su corazón
de polo a polo, sin exclusiones o logogrifos.
No doblará sus rodillas delante del Padre por intrusear.
Se blinda detrás del cotorreo puntiagudo,
de la lascivia, de los adobos, de los estofos
y de los rimbombantes pronunciamientos del ego.
24) UN PRINCIPADO TAN ESCUETO
El mundo es mío y de nadie más.
Si alguien codicia jugar a ser exitoso
me obedecerá y me alabará con tesón.
A los idealistas me los como aliñados.
El mundo es mío y no lo presto ni con fiebre
y no lo observarán ni por la ranura.
Desde que los acaparadores inventamos la globalización
nadie anda suelto, ni la imaginación.
Al que no se sube a este ómnibus
lo atropellamos de cara y mirándolo.
El anticristo descorcha botillerías
y el mundo detentará una paz temporal indelicada.
La debacle es el colofón de esta intimidación antitea
sin contrapesos, sin ecuanimidad, con un fin.
25) LA CONGREGACIÓN DEL INFIERNO
I
La declaración universal de los derechos humanos
como el Nuevo Testamento;
el libertinaje como el Mesías;
la sensualidad como el monte Sinaí;
los agnósticos como profetas;
el conservadurismo como Satán;
el pecado como el teatro del ridículo;
las bajas pasiones como basílicas;
la anomalía como credo;
la cantata de los derechos humanos como canto gregoriano;
el escepticismo devoto como la nueva fe;
la normalidad sexual como cautiverio;
la censura como felonía;
los apetitos de la carne como Revelación;
el ministerio de educación como arzobispado;
la laxitud como Juan el Bautista;
la pureza como uno de los jinetes del apocalipsis;
la glorificación del homosexualismo como la transfiguración;
los estantes de filosofía como Moisés;
el desfile gay como una romería;
la fe en Cristo como un desvarío;
la mundanalidad como vicario
y el humanismo, siempre regresivo y retardatario,
como la religión única y verdadera. Amén.
No van tras la declaración de los deberes humanos.
II
Todos confesarán los Derechos Humanos de pie,
compungidos, iluminados por el ser.
Todos se convertirán al secularismo,
no importa cuanto tiempo tome
o lo espesa que sea la travesía
en la imposición de estas tablas de la ley.
El que no venere esta luz circunspecto
no comerá ni pan.
El humanista carga su alma,
glorifica su espíritu dormido.
La pantalla corromperá todo lo corrompible y más,
y vitoreamos desde el abismo engalanado,
con el laicismo en sí
como el gólgota inamovible e infalible.
26) EL SER HUMANO
I
Criatura de Dios, frágil, débil;
de naturaleza estropeada.
Es el centro de la nada, de nadie;
es el timón de nada, de nadie.
Solitario, vacío e irredento:
autodestituido del reino de los cielos.
Espíritu, alma y cuerpo,
necesitan una elegante reparación.
El laicismo es la fullería
y el envanecimiento bien manufacturado su ontología cumbre.
Dios detesta el pecado
y ama intensamente a los bípedos.
Volverse al Creador es el mandamiento.
El Nazareno es el riel, el tren y la meta.
Fuimos paridos para adorar a Jesucristo.
Lo trascendente es la redención del alma humana.
II
La alergia
al evangelio puro y sencillo de Jesús
abre las escotillas
por las cuales ingresan marchando con desplante
el infortunio, el afligimiento
y los quejidos despedazadores.
III
El éxito, por mayúsculo que sea,
sucumbe ahí, porque es irrelevante, efímero.
Lo lograste todo y te vas vacío, despojado.
Ningún centavo o laurel cruzará el puente,
la tumba no lo permitiría.
El aplauso fenece con su eco,
el último día del divo es su último día.
Los gusanos te borran del mapa, te degradan.
Los que te recuerdan un minuto fueron bien criados.
En la tumba se enclaustra la gloria.
27) EL SONDEO
Qué actitud elimina la frivolidad y el rencor.
Qué ideal erradica la mentira del corazón.
Cuál es el naranjo apetecido por sus toronjas.
Por qué la paz y tú son inasimilables.
Cuál es el borde en donde mueren los experimentos
que no te permiten avanzar hacia la verdad.
Cuál es la única puerta que te aterra golpear.
Cuándo te despertarás de entre los muertos vivos.
Cuál es el preámbulo de la indiscutible libertad.
Qué fuego calcina las intenciones torcidas.
Cuál es la cepa de los fenómenos que te aturden.
Por qué tus nobles afanes te obligan a fingir.
Cómo acribillarás tus desaciertos y tu ira.
Cuál es el preciso y suficiente problema del ser humano.
Qué doblegará la vanidad de tus piltrafas.
Por qué eres un lacayo de los deseos impuros.
Por qué tus esfuerzos hilan desencuentros.
Hasta cuándo huirás de Jesús tragando saliva.
Por saborear la fe pura y sencilla en Cristo
fallecería tu necedad, una mañana completa.
Qué te apabulla del auxilio del Espíritu Santo.
Cuál es el rédito de los grandes libros y tropos
que te deslumbraron con presteza y rugidos.
28) EL MEOLLO DE LA MORAL
Toda moral sería particular, nunca pública.
Que el estiércol se explaye.
Si el bisexual copula, no nos concierne,
si se contagia de sida sí nos concierne;
es un quebradero de todos los contribuyentes
y hermanos de la santa fe, de todos.
El pecado es privado y sus consecuencias
son una dádiva a la comunidad en pleno,
porque la moral es siempre pública y objetiva.
el pecado privado de millones
es nuestra gravosa y querida sociedad actual
que llora por las costosas cosechas de la mundanalidad,
mas no por la mundanalidad en sí,
la cual alaba con pies y manos
y promueve en todas sus dimensiones.
Los derechos humanos también son privados, entonces?
29) ESAS VENTAJAS COMPARATIVAS
La mentira ampulosa tampoco es útil
y trae consigo innumerables trampantojos.
La confesión completa es dolorosa
y los senadores y obispos también la desestiman,
maquillándola con destreza y clarividencia.
Lo remunerador son las dóciles veracidades a medias.
La integridad es un disparate que insulta
a los trepadores y la triquiñuela eficaz
es el afán de los que aspiran
a ser aceptados socialmente.
30) LA FIGURA DEL DIARIO
Al bandido la fama lo sorprendió.
No estaba acostumbrado al acoso periodístico,
a aparecer en los grandes titulares.
No concede entrevistas a cualquier hora
y ya es un ícono de la televisión local.
Sus fechorías son de consumo multitudinario
y sus víctimas son parte del olvido popular.
Se asesora bien en el manejo de los medios
y su vida privada se vende como película con balaceras.
31) MISIÓN CASI IMPOSIBLE
¿Por qué traicionas al insigne materialismo?
¿qué fue de tu desbarajuste advertido y prototípico?
¿se fundió tu escepticismo de cinco estrellas?
¿loas a rabiar al Mesías?
¿te desprendiste de los bultos progresistas?
¿usas la Biblia de coraza y sombrero?
¿ellos te afinaron los sesos y las utopías?
¿las anualidades te pusieron miedoso y dubitativo?
¿y tus rapapolvos desde el racionalismo drástico?
¿Qué haces en una parroquia de rodillas,
orando con las manos arriba por todos nosotros
con lágrimas redondas, como si algo terrible
nos fuera a ocurrir a nosotros,
tus antiguos camaradas de sendero,
después de dormir bajo tierra, ah?
32) EN PLENO VUELO
Me poso engominado frente al espejo
y nada se ve, ni una silueta.
Es que ayer dejé de ser
y el vidrio y el marco me azotan irascibles.
Mi próxima parada inexorable
es el truculento banquillo de los acusados.
Soy un ciudadano inmaterial más,
con una mochila espesa y densa en la espalda.
33) MISA DE GALLO
Cual presbítero celoso de su apostolado
el pensador laico le señala a sus fieles
como razonar, actuar, rezongar y exhortar
por medio de homilías, dogmas y breviarios.
Desestima la religiosidad con devota fe.
Su develamiento es él mismo, sus gurúes.
Es el curandero de una patología
que el conceptualizó con cierto deliquio,
con todo su ser adorando a la razón,
al positivismo hirsuto, al socoro chillón.
35) EL BROCHE DE ORO
La historia, agotada, con su argolla de compromiso
se atavió de desposada, desasosegada,
y aguarda a su amo y prometido que ya se divisa
y que le comunicó con ternura que la esperara
para llevársela y cerrar así de un portazo los capítulos
universo, humanidad y redención.
Si la historia, con sus ojos hechiceros,
es la incesante materialización de la terquedad
es irrelevante hoy, porque la trompeta final suena.
Pasado mañana obtendrá una apoteósica clausura,
con misereres y piñatas, y reconfortantes catilinarias,
y un dictamen adverso cosido en el pecho,
a los que denostaron al único pasillo de salida
con excusas deslustradas o fosforescentes.
FIN
Este libro: “Las lepras del humanismo”
De la antología: “Las sotanas de Satán”
http://lassotanasdesatan.blogspot.com
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